La prioridad de paso desde la derecha es la regla general en las encrucijadas, pero tiene excepciones y no libera a ningún conductor de circular con cuidado. Para determinar quién debe ceder el paso y quién responde por un accidente, también importa dónde ocurrió el hecho, cuándo sucedió y qué pruebas permiten reconstruirlo.

Actualización al 11 de octubre de 2026: reforma sancionada en la Provincia de Buenos Aires.

El expediente D-541/24-25 registra sanción definitiva el 6 de octubre de 2026, según el seguimiento legislativo consultado. El texto aprobado incorpora el artículo 28 quater a la Ley 13.927 y reconoce expresamente la prioridad de las vías de mayor jerarquía, incluidas las avenidas. Al cierre de esta actualización no se ha podido verificar su promulgación y publicación oficial ni establecer su fecha de entrada en vigencia. Por eso, a continuación se distingue el régimen anterior de los cambios sancionados.[4]


Prioridad de paso desde la derecha en una encrucijada¿Qué reglas establece la Ley Nacional de Tránsito?

El artículo 41 de la Ley 24.449 obliga a ceder el paso en las encrucijadas al vehículo que cruza desde la derecha. La norma califica esa prioridad como absoluta, aunque enumera situaciones en las que se pierde:[1]

  • Señalización específica en contrario.
  • Vehículos ferroviarios.
  • Vehículos del servicio público de urgencia en cumplimiento de su misión.
  • Vehículos que circulan por una semiautopista: antes de ingresar o cruzarla debe detenerse la marcha.
  • Peatones que cruzan lícitamente por la senda peatonal o en una zona peligrosa señalizada; debe detenerse el vehículo si se pone en peligro al peatón.
  • Las reglas especiales de las rotondas.
  • Desembocar desde una vía de tierra a una pavimentada.
  • Circular al costado de vías férreas, respecto de quien sale del paso a nivel.
  • Haber detenido la marcha o ir a girar para ingresar a otra vía.
  • Conducir animales o vehículos de tracción a sangre.

La posibilidad de establecer mediante señales la prioridad de una vía principal proviene de la reglamentación y se vincula con la primera excepción: no equivale, en el régimen nacional, a una preferencia automática de toda avenida. Si concurren varias excepciones, debe respetarse el orden previsto por la norma. En las intersecciones reguladas por semáforos se aplican sus reglas específicas; no se puede invocar la prioridad desde la derecha para avanzar con luz roja.[1] [2]

¿Quién tiene prioridad entre una calle y una avenida en la Provincia de Buenos Aires?

Bajo el régimen de adhesión a la ley nacional establecido por la Ley 13.927, la Suprema Corte bonaerense sostuvo que una avenida no estaba incluida, por su sola jerarquía, entre las excepciones del artículo 41. Por ello, en un cruce sin semáforo ni señalización que modificara la preferencia, circular por una avenida no bastaba para desplazar la prioridad del vehículo que llegaba desde la derecha.[3]

Ese criterio fue desarrollado en Rearte (8/4/2015), Canales Riesco (18/4/2018) y Flamenco (30/5/2018). En este último caso, la Corte rechazó, por mayoría, el recurso del motociclista que circulaba por la avenida y mantuvo la solución favorable al automovilista que ingresaba desde la derecha. El voto disidente del juez Negri defendió la prioridad de la avenida a partir de una interpretación integral de las reglas de seguridad vial; esa postura no fue la decisión mayoritaria.[3]

La distinción es relevante: los antecedentes que otorgaban prioridad a las avenidas bajo la antigua Ley 11.430 no podían trasladarse automáticamente al régimen de la Ley 24.449. Tampoco los fallos de otros tribunales que ponderaron las características de una avenida debían presentarse como si hubieran sustituido la doctrina legal de la Suprema Corte.

¿Qué diferencia hay entre una semiautopista y una avenida?

Una semiautopista es una vía similar a una autopista, pero con cruces al mismo nivel con otras calles o vías ferroviarias, según el artículo 5, inciso s, de la Ley 24.449. Una avenida es, habitualmente, una arteria urbana principal, con intersecciones y acceso a inmuebles. Una avenida no se convierte en semiautopista por ser ancha, tener varios carriles o contar con un separador central. Debe atenderse a su configuración y clasificación vial.[1]

La distinción tiene consecuencias jurídicas: el artículo 41 de la ley nacional menciona expresamente a las semiautopistas entre las excepciones a la prioridad desde la derecha, mientras que la reforma bonaerense sancionada incorpora también a las avenidas.

¿Qué cambia con la reforma bonaerense sancionada en octubre de 2026?

El texto aprobado incorpora un Título IX Ter, sobre prioridad de paso, y el artículo 28 quater a la Ley 13.927. Conserva como regla la obligación de ceder el paso al vehículo que se aproxima desde la derecha y establece diez excepciones:[4]

  1. Señalización específica en contrario.
  2. Vehículos ferroviarios.
  3. Vehículos públicos de urgencia en cumplimiento de sus funciones, cuando realicen las señales de advertencia correspondientes.
  4. Vehículos que circulen por una vía de mayor jerarquía: autopistas, semiautopistas, rutas, carreteras y avenidas. Antes de ingresar o cruzar esa vía debe detenerse siempre la marcha.
  5. Peatones que crucen o estén por cruzar lícitamente por la senda peatonal o un cruce habilitado.
  6. Vehículos que ya circulan dentro de una rotonda, frente a quien pretende ingresar.
  7. Vehículos que circulan por una vía pavimentada, frente a quien llega desde una calle de tierra.
  8. Detención completa antes de ingresar a la encrucijada, cuando otro vehículo llega en movimiento.
  9. Vehículos que circulan por la vía pública transversal a la que otro conductor pretende incorporarse mediante un giro.
  10. Filas de vehículos con circulación lenta en ambas vías, en espera de cruzar: se establece un paso alternado, de un vehículo por vez para cada transversal.

El cambio principal para los cruces urbanos es expreso: cuando la reforma entre en vigencia, quien llegue desde una calle para ingresar o atravesar una avenida deberá detenerse y ceder el paso a quienes circulen por ella, aunque provenga de su derecha. La prioridad de la avenida surge de la excepción incorporada, sin depender de que exista un cartel que la reconozca en cada cruce. Deben respetarse, en todo caso, la señalización y las restantes excepciones aplicables.

El texto también dispone que, en zonas rurales, los peatones, ciclistas y jinetes deben ceder el paso a los demás vehículos, salvo que atraviesen por sectores específicamente señalizados que les otorguen prioridad. Si concurren varias excepciones, se respeta el orden enumerado. En cuestas estrechas debe retroceder quien desciende, salvo que lleve acoplado o remolque. Si no se presenta ninguna excepción, se mantiene la prioridad desde la derecha.

La reforma no elimina la prioridad desde la derecha ni modifica por sí misma la Ley Nacional de Tránsito. Incorpora una regulación provincial. Además, el articulado aprobado consultado no contiene una modificación expresa del artículo 57 de la antigua Ley 11.430.

¿Desde cuándo se aplican las nuevas reglas?

La sanción legislativa y la entrada en vigencia son momentos distintos. Para identificar desde qué fecha resulta aplicable la reforma deben comprobarse su promulgación, publicación y el régimen de vigencia que corresponda. La sola aprobación por ambas cámaras no permite afirmar que las nuevas prioridades ya sean exigibles.

El texto consultado no fija una fecha especial de vigencia ni condiciona expresamente su aplicación al dictado de una reglamentación. Por eso, tampoco corresponde afirmar que necesariamente deba esperarse una reglamentación para aplicarlo. Al cierre de esta actualización, la fecha efectiva de vigencia sigue sin verificarse.[4]

Para analizar un accidente anterior a esa fecha, la regla de conducta debe examinarse según la normativa vigente cuando ocurrió el hecho. La reforma no cambia retroactivamente la prioridad que correspondía en un choque anterior por el solo hecho de que el reclamo siga en trámite.[6]

¿Qué ocurre en la Ciudad de Buenos Aires?

El Código de Tránsito y Transporte porteño establece que, en cruces sin semáforo de arterias de distinta jerarquía, debe cederse el paso a quienes circulan por la de mayor importancia, con este orden: avenida, calle y pasaje. En cruces de igual jerarquía rige la prioridad desde la derecha, con sus excepciones.[5]

La reforma bonaerense acerca ambos regímenes en cuanto a la prioridad de las avenidas, pero no permite tratar todas sus disposiciones como idénticas. Siempre hay que identificar la jurisdicción y la norma aplicable.

¿Tiene prioridad quien llega primero a la esquina?

En PBA, llegar primero no desplaza por sí solo la prioridad desde la derecha. El artículo 15 del Anexo III del Decreto 532/09 establece que la preferencia rige con independencia de quién ingresa primero a la encrucijada. Por eso, no es correcto afirmar como regla general que sólo se aplica si ambos vehículos llegan simultáneamente.[2]

Esto no impide examinar cuánto había avanzado cada vehículo, la distancia entre ellos, su velocidad y la posibilidad real de evitar la colisión. Esas circunstancias ayudan a reconstruir el accidente y evaluar su causalidad, pero no crean una excepción automática por haber iniciado antes el cruce. La reforma sancionada tampoco introduce esa excepción; regula específicamente la detención completa previa y el paso alternado en filas de circulación lenta.

¿Tener prioridad de paso excluye toda responsabilidad por el choque?

No. La prioridad ordena el cruce; la responsabilidad exige analizar cómo se produjo el daño. Todo conductor debe circular con cuidado y prevención, conservar el dominio efectivo del vehículo y adecuar su velocidad a la visibilidad, el estado de la calzada y las condiciones del tránsito.

Tener prioridad de paso no autoriza a cruzar sin precaución ni asegura quedar eximido de responsabilidad por un accidente.

La velocidad excesiva o inadecuada, la falta de atención y otras conductas imprudentes pueden justificar responsabilidad total o parcial de quien tenía preferencia, si se acredita su incidencia causal en el siniestro. Una infracción que no contribuyó al accidente no basta por sí sola para explicar su producción.

La propia Ley Nacional de Tránsito contempla una presunción de responsabilidad de quien carecía de prioridad o cometió una infracción relacionada con la causa del choque. Esa presunción se analiza junto con las reglas del Código Civil y Comercial: en los daños derivados de la circulación de vehículos se aplica el régimen de responsabilidad objetiva por riesgo, con las causales de exoneración que correspondan.[1] [6]

Un ejemplo de evaluación conjunta es López c/ Esperatti, resuelto por la Sala II de la Cámara de Azul el 8/6/2017: el tribunal distribuyó la responsabilidad en partes iguales al ponderar, entre otras circunstancias, la detención previa de quien ingresaba desde la derecha y la velocidad inapropiada del motociclista que circulaba por la avenida. Esa solución respondió a las pruebas de ese caso; no constituye un porcentaje aplicable a cualquier choque entre una calle y una avenida.[7]

¿Siempre tiene la culpa el vehículo que embiste?

Ser el embistente físico no determina, por sí solo, quién responde. Un vehículo puede impactar con su parte delantera porque otro se interpuso en su trayectoria sin respetar la prioridad. Del mismo modo, recibir el golpe en el lateral no prueba automáticamente que se haya cruzado correctamente.

Los fallos Fernández c/ Grabowski y Blanco c/ Suar, de la Sala B de la Cámara Nacional Civil, ilustran por qué deben valorarse la trayectoria, la preferencia de paso y la mecánica del choque, junto con la ubicación de los daños. Tampoco el menor porte de una motocicleta le otorga, por sí solo, preferencia sobre un automóvil.[8]

¿Qué pruebas conviene conservar después de un accidente?

Para evaluar la prioridad y la responsabilidad conviene reunir elementos que permitan reconstruir las condiciones existentes al momento del hecho:

  • Fotografías y videos de los daños, la posición de los vehículos, el cruce, las señales y las condiciones de visibilidad. Conservar los archivos originales.
  • Datos de los testigos y de quienes intervinieron.
  • Identificación de cámaras cercanas y solicitud oportuna de conservación de sus grabaciones.
  • Denuncias del siniestro, actuaciones policiales y documentación médica.
  • Elementos para una pericia accidentológica: trayectorias, punto de impacto, huellas y características de la intersección.

Debe acreditarse cómo era la señalización cuando ocurrió el choque: una fotografía posterior no demuestra necesariamente que un cartel ya existiera ese día. Las imágenes y las actuaciones penales deben valorarse junto con los demás elementos, atendiendo a su origen y contenido. En Di Ponte, la Suprema Corte cuestionó que se descartaran pericias y testimonios para fundar la decisión en manifestaciones atribuidas a la víctima en un acta que ésta no había firmado.[9]

La protección de los peatones también exige considerar la senda peatonal: bajo la ley nacional, si no está demarcada, se identifica con la prolongación longitudinal de la acera. La ausencia de pintura no significa, por sí sola, que el peatón pierda su prioridad al cruzar lícitamente.[1]

¿Cómo evaluar quién es responsable en un choque con prioridad de paso?

El análisis comienza por la fecha y el lugar del accidente, continúa con la prioridad legal y sus excepciones, y se completa con las conductas y pruebas del caso. La reforma bonaerense sancionada incorpora expresamente la prioridad de las avenidas, pero su aplicación exige establecer desde cuándo rige.

Tanto quien circula por la derecha como quien lo hace por una avenida debe conducir con precaución. Si usted intervino en un accidente de este tipo, una evaluación jurídica de la documentación permitirá determinar la norma aplicable, la posible responsabilidad de cada participante y las pruebas necesarias para sostener el reclamo o la defensa.

Conclusión

La prioridad de paso desde la derecha sigue siendo una regla central para ordenar la circulación, pero debe aplicarse junto con sus excepciones y los deberes de prevención. Tener prioridad no autoriza a cruzar sin precaución, y llegar primero a la esquina o recibir el impacto en el lateral del vehículo no determina, por sí solo, quién es responsable. La solución exige reconstruir la mecánica del choque y establecer qué conductas contribuyeron a producirlo.

La reforma bonaerense sancionada en octubre de 2026 incorpora expresamente la prioridad de las vías de mayor jerarquía, incluidas las avenidas, y exige detenerse antes de ingresar o cruzarlas. Este cambio brinda una respuesta legislativa al debate que atravesó la jurisprudencia provincial. Sin embargo, su aplicación a un accidente concreto requiere verificar la fecha de entrada en vigencia y la normativa que regía cuando ocurrió el hecho; la sanción legislativa no permite dar por acreditada, por sí sola, su vigencia.[4]

Por eso, antes de asumir que circular por la derecha o por una avenida asegura un resultado favorable, deben examinarse la jurisdicción, la señalización, la velocidad, la visibilidad y las pruebas disponibles. Conocer la regla aplicable y conservar oportunamente la evidencia son pasos esenciales para evaluar un reclamo o una defensa. Si usted intervino en un accidente de este tipo, una consulta jurídica con revisión de la documentación permitirá analizar la posible responsabilidad de cada participante y las medidas necesarias para proteger sus derechos.

Fuentes normativas y jurisprudenciales

  1. Ley Nacional de Tránsito 24.449, arts. 5 incs. s y t, 36, 39, 41, 43, 44, 50, 51 y 64.
  2. Decreto bonaerense 532/09, Anexo III, art. 15. Decreto nacional 779/95, Anexo I, reglamentación del art. 41.
  3. Ley bonaerense 13.927. SCBA: C. 118.128, Rearte, 8/4/2015; C. 120.890, Canales Riesco, 18/4/2018; y C. 121.006, Flamenco, Ceferino Alfredo c/ Giménez, Hugo Daniel, 30/5/2018. Reseña de doctrina legal de febrero de 2021 consultada como material complementario.
  4. Expediente D-541/24-25: texto aprobado y transcripción del seguimiento legislativo consultados, con sanción definitiva registrada el 6/10/2026. Buscador de la Secretaría Legislativa del Senado bonaerense. El contenido de la reforma se describe según ese texto; no se ha verificado aquí una publicación oficial del articulado promulgado. Comunicación oficial sobre el despacho de la Comisión de Seguridad del 25/6/2026.
  5. Ley 2.148 de CABA, Código de Tránsito y Transporte, capítulo 6.7, especialmente apartado 6.7.2.
  6. Código Civil y Comercial de la Nación, arts. 5, 7, 1729, 1757, 1758 y 1769.
  7. Cámara Civil y Comercial de Azul, Sala II, causa 61.769, López, Carlos Adrián c/ Esperatti, José Oscar y otros, 8/6/2017.
  8. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Sala B: Kleiva, Emiliano Andrés c/ Moya, Humberto Carlos y otros, 11/4/2017; Blanco c/ Suar, 28/12/2017; y Fernández, Leandro Damián c/ Grabowski, Gastón y otros, 8/2/2018.
  9. SCBA, C. 120.277, Di Ponte, Hernán L. c/ Moreno, Luis G. y otros, 31/8/2016; Cámara Civil y Comercial de Azul, Sala II, Janeiro c/ Ramos, 2/6/2016; Cámara Civil y Comercial de Junín, Dufour c/ Espíndola, 4/8/2016. Cámara Civil y Comercial de San Isidro, Sala I, G. L. C. A. c/ M. A. M., causa 38.705-8, 17/5/2016: accidente de 2006, sujeto al régimen vigente en esa fecha.

Responsable del artículo

Dr. Lucas Matías VilaplanaDr. Lucas Matías Vilaplana, ABOGADO, matriculado activo en el Colegio de Abogados del Departamento Judicial de San Isidro desde el año 2001 y en el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal desde el año 2002. Asistencia legal en Responsabilidad Civil desde el año 2001.

 


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